sábado, 7 de noviembre de 2009

Si tuviera que pedir un deseo.



Muchas veces recuerdo mi infancia con añoranza; los juegos, la playa, las visitas al parque con mis hermanos y amigos, la escuela… A mi mente llegan tantos recuerdos de esos amigos que una vez compartimos juntos en la escuela o en un juego a los escondidos, al chinito pega pega, cuba - españa o kikiri lata. Hoy es difícil saber en que lugar del planeta se encuentran muchos de ellos, quizás están tan lejos como yo, escapando de un sistema implantado en un país donde su gente cálida y solidaria sólo necesita paz y armonía para juntos sacarlo del pozo tan profundo en el que se ha caído.

Acabo de enterarme de la golpiza que ha recibido Yoani Sánchez, bloguera cubana y a quien le sigo cada kilobytes que sube a la red, acercándome a la realidad del pueblo cubano. Si volviera a esa infancia que añoro, como en un juego de niños y tuviera que pedir un deseo pediría una y mil veces, que termine la pesadilla en que viven nuestros compatriotas de adentro.

Quizás mis amigos y yo no podríamos volver a encontrarnos en la escuela o algún acto matutino donde siempre vociferábamos Viva Fidel!, sin embargo, a través de la red es posible encontrarnos y apoyar la causa por la cual luchan nuestros compatriotas que constantemente son coaccionados por esbirros de los Castros. En esta oportunidad voy a gritar Abajo Fidel!, Abajo la Dictadura!

lunes, 2 de noviembre de 2009

Cuba, un país de artistas


Cuando tuve uso de razón, me di cuenta que para vivir en Cuba, sólo se necesitaba un poquito de actuación. Lo importante era lograr tener un personaje a tono con los tiempos que nos tocó vivir y ejercer esta profesión de la mejor manera. Sólo pocos minutos en el día tenías para usar tu identidad; a la hora del baño, cuando dormías y en las noches cuando no tenías alguna que otra reunión del CDR (entiéndase para los no cubanos que CDR no es un Disco Compacto, sino, Comité de Defensa de la Revolución).


Desde que te levantabas a las 6 de la mañana, te vestías y comenzaba la función. Mi personaje lo trataba de hacer con la calidad y efciencia que el gobierno necesita, inclusive tuve un compañero de oficina que me llegó a llamar Kevin Costner, realmente no se si fueron las clases de actuación en la escuela primaria, las que incentivaron ese talento que me llevó a la cima de mi carrera, cuando con un viajecito al exterior pude desertar.


En aquel gran teatro, sólo hacía falta hacer lo que el director quería (téngase en cuenta que el director tambien era otro actor) y tratar de participar en cada escena; marchas anunciadas por el dictador, asambleas de trabajadores ejemplares (en buena li, asamblea de actores ejemplares), levantar la mano en cualquier reunión, anotarte en las violentas brigadas de respuestas rápidas, pagar los CDR, el Sindicato, entre otras, y muchas veces hacerles creer que te has creído lo que nadie se cree.


Recuerdo una de mis tantas actuaciones sobre el escenario cubano, en un domingo de la defensa, cuando hice el papel de oficial de guerra. La misión estratégica era "vigilar al enemigo desde la ventana del baño en mi centro de trabajo". Éramos dos y como en ese momento todos estábamos en plena actuación, mi compañero y yo comenzamos a reírnos cuando se nos ocurrió cambiar la estrategia; en lugar de vigilar al enemigo que nunca llegó, cobrar la entrada al baño y así quizás mejoraría la economía de nuestras familias. Téngase en cuenta que si algún día llegara ese enemigo que dicen los dictadores; "Los Americanos", serian mas los que se van a defecar en comparación con quienes realmente van a vigilar.


En ocasiones el escenario se tornaba alegre, otras veces no era muy agradable la actuación, sobre todo, cuando debíamos recriminar en algún acto público la deserción de alguno de los actores que por su carrera artística le fue otorgado algún viajecito al exterior y nunca regresó.


Lo más triste, es cuando te crees de verdad el personaje, pues la idea era confundir a los directivos con el personaje que ellos necesitaban ver, tal y como ellos trataban de confundirnos con sus papeles.


Ya pasaron 5 años fuera de mi país, y lamentablemente, hoy mas que nunca, sigue vigente la capacidad que tenemos los cubanos en esta carrera de actores que impone la dictadura en que vivimos. Muy bien le quedó a Yoani Sánchez, el personaje que le tocó hacer en esta oportunidad. Estoy seguro que ella hubiera querido estar en el debate sobre Internet en Cuba auspiciado por la revista TEMA, con su verdadera identidad, pero lamentablemente, muchas veces tenemos que seguir actuando sobre el mismo escenario, sólo que muy pocos, aún seguimos actuando sin valor para quitarnos la careta.


(actuación con careta = doble moral)


domingo, 1 de noviembre de 2009

¿Seremos como él?



Fueron 2.160 veces aproximadamente las ocasiones en que tuve que gritar que quería ser como él.

Desde mi salida de Cuba, comprendí lo que significa ser Cubano. Cada vez que caminaba por las calles de Asunción y alguien se daba cuenta de donde procedía, notaba las variadas formas de reacción de las personas; en ocasiones les recordamos que CUBANO es ser alegre, gritón, parlanchín, hasta mal educado, en otras nos ven como salseros, fiestones, hospitalarios, inteligentes, pero lo mas desagradable es cuando con las miradas, otros nos asocian a guerrilleros.

No me olvido, cuando vivía en Cuba, aquella moda de usar el camuflaje, no importa si era un pantalón, una camisa o una camiseta, inclusive hasta una gorra, creo que hasta un calzoncillo tipo boxer tuve de camuflaje, y que tan moderno me hacia lucir cuando por las calles caminaba y la gente me miraba, pues esta moda no era de acceso para muchos, ya que había que adquirirla en tiendas de ventas en dólares.

Cuando llegué a esta mi segunda Patria, pensaba que usar este tipo de ropa, me haría sentir con la misma lucidez con la que vestía en Cuba, sin embargo, un día un amigo muy allegado me comentó: “con esa pinta pareces un miembro activo de las FARC”. En aquel momento para mi, las FARC tenía un significado diferente al que hoy tengo de estos grupos terroristas. Fue entonces que decidí indagar que significaba FARC para los latinoamericanos y supe de los crímenes que esta gente han cometido y aun comete con los seres humanos. Lo mas penoso, es saber que en mi país, muestran a estos grupos de valientes, audaces, necesarios y ejemplos en toda Latinoamérica.
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En esta pesquisia de información, encontré más de lo que buscaba, cuando supe de los tantos cubanos asesinados por el que dicen ser un héroe y guerrillero latinoamericano; Ernesto Che Guevara, quien mataba cuando no tenían su misma ideología y que inclusive pude ver en una película que mostraron por uno de esos canales que accedo. En mi continua búsqueda, encontré mas información, de esas que en mi país ocultan y entre lo leído sobre el Che, llegue a la conclusión que si este hombre, hubiera vivido en estos tiempos, no dudaría que estuviera incorporado a las FARC o inclusive hubiera fomentado alguna que otra organización de este tipo, como lo hizo el dictador Fidel Castro en nombre de Cuba.

Muchas veces he visto algún amigo latinoamericano con la imagen del Che tatuada en el hombro o con una camiseta con su rostro y hasta me he acercado a preguntarles quien es el Ché y es evidente la desinformación que tienen, ¿que hizo?, ¿a cuantas gente mató?...; su respuesta siempre es que lo han visto en otros y luce bien, o sea, que mas que un héroe lo usan como moda.

Ahora me pregunto; ¿porque mis hijos que viven en Cuba tiene que repetir que quieren ser como él?. Yo lamentablemente repetía esquemas, no tenía quien me dijera la verdad y lo hacía porque mis padres preferían que en lugar de hacerme una persona indócil, fuera por el mismo sendero que llevó hoy a mi país a la miseria. Ahora mis hijos repiten la misma historia, aunque con una visión diferente a la mía, pues tuve la oportunidad de decirles quien era este hombre.

Hace poco recibí a mi hermano de Cuba y al ver mi ropa de camuflaje llena de polvo colgada en el closet, comenzó a usarla, sólo que esta vez fui yo quien le advirtió con quien lo relacionarían, hasta muchas veces le alerté que no usara este tipo de prendas para buscar trabajo. Ya con un tiempo vivido de este lado del mundo ha abierto los ojos y ha conocido realmente quienes son los Guerrilleros tan valiente que nos mostraron en Cuba.

Para terminar les comento que hace poco conocí unas personas que siendo amables quisieron entregarnos un presente, entre ellas una gorra con la imagen del Che, porque no cabe dudas para cualquier Latinoamericano lo que representa este hombre para Cuba. Yo por no ser descortés, acepté con agradecimiento el obsequio. No voy a negar que la gorra me gustaba por el modelo pero ¿Qué hacer con esa imagen en mi frente?, Intenté quitar la imagen y me fue imposible porque había sido tejida directamente a la tela, terminé llevándole a bordar la cruz que prohíbe, y es entonces que puedo sobresalir entre la gente cuando me miran la frente y vienen hacia mi a preguntarme el porque de la cruz. Es entonces mi oportunidad para contarles esta historia.

sábado, 17 de octubre de 2009

Nuestros anuncios publicitarios



Siempre escuché, como nuestra política criticó la sociedad de consumo. Obviamente, una sociedad que se caracteriza por el consumo masivo de bienes y servicios, disponibles gracias a la producción masiva, no puede ser un modelo para Cuba, debido a los tan bajos niveles de producción que se alcanzan; aunque nuestras noticias digan lo contrario.

Quizás, ésta fue la oportunidad para que el Estado totalitario cubano, haya aprovechado la brecha y promocione su política e ideología, a través de los inmensos carteles publicitarios que con tanto amor, preparan nuestros diseñadores gráficos y que cada cubano puede observar cuando camina por la ciudad. Ni siquiera existe la posibilidad de anunciar nuestra añorada pasta perla, el jabón batey o nácar, el shampoo Fiesta o el desodorante Sport y…, nada más, sin embargo, creo que lo mas grave, no está en las imágenes que podemos observar en estos anuncios, sino, en el mensaje ilusorio que tratan de hacernos llegar éstos animados diseñadores estatales, escribiendo frases totalmente contrarias a lo que estamos viviendo.

Para que me entiendan, he tomado algunos de estos anuncios publicitarios políticos que mi país expone en las calles, y aprovechando el uso de la tecnología los he modificado de la manera que es interpretado por nuestros compatriotas de la isla.

viernes, 16 de octubre de 2009

Mis primeros 5 años

Cinco puede ser un numero, tambien son los 5 días laborales que tiene una semana, ó las 5 puntas de la estrella de nuestra bandera cubana, ó son 5 los espías cubanos sorprendidos in fraganti en los EEUU, ó los 5 dedos de mi mano, pero esta vez son 5 años viviendo en libertad y aprovecho para contarles como viví esas primeras horas en que decidí desertar de una conferencia fuera de Cuba.

Era un 25 de septiembre cuando salí para no regresar. Allí quedó la otra mitad de mi vida; mi familia, a los que sólo pude dejar al lado de sus nombres el apellido de un padre que paga un alto preció porque algún día puedan vivir como merece cualquier ser humano.

Nunca voy a olvidar aquella edad de la inocencia, cuando vi a mis hijos por ultima vez. Una semana antes, juntos nos sentamos a conversar y fue entonces que logré unir en aquella conversación de familia la reunión donde asistiría Papá, pero que esta vez se quedaba en un país desconocido y muy lejos. El menor de mis tesoros; Javier sólo pedía juguetes y que regresara bien rápido, mientras que el mayor; Roly Junior, un poco mas conciente me miraba como quien dudaba de mi regreso o de la esperanza de volver a estar juntos alguna otra vez en la vida, fue entonces que mirando sus ojos le dije que a Papa le ofrecerían un buen trabajo que aceptaría con el objetivo de mejorar nuestros niveles de vida. Recuerdo que solamente habían pasado 25 días del inicio de clases y mis hijos habían comenzado el curso escolar sin haberles podido comprar zapatos y mochilas.

Llegaba el 25 de septiembre y recuerdo la madrugada cuando salí del solar donde vivía alquilado en plena calzada 10 de octubre; La Habana, pegado a la empresa comercializadora de carnes TAURO (por supuesto en dolares), era como mirar por ultima vez aquel solar apuntalado, mi bañito colectivo, las aguas albañales corriendo por todo el pasillo como cascadas, eso fue lo ultimo que vi. Ya entrando a la terminal aérea No. 3 de la Habana, comenzaba a respirar aires de cambios. Mirar para atrás era volver a estar en el vacío. Llegan las 7.45 hrs y siento esa cosquilla en mi estomago que tanto me recordaba mi infancia en Los Caballitos, aquel único parque para niños en Nueva Gerona, donde mis padres me llevaban y yo disfrutaba las vueltas en el avioncito, esta vez era uno grande y de verdad, uno que me sacaba definitivamente de mi tierra.

Lo ultimo que vi, fue la ciudad de La Habana, no olvido la imagen de la Plaza Cívica vista desde lo alto, y a donde recurrimos muchas veces para aplaudir al dictador, pero era la ultima vez, ya que a partir de ese día mi vida se torno en un cambio mayor a 360 grados…, casi 19 horas cuando llegaba la hora de aterrizar en mi segunda tierra, Paraguay el corazón de Sudamérica.

Comenzaba mi nueva vida, como el niño que sonríe y comienza sus primeros pasos, pero nunca olvidando mi seres queridos atrapados en una hermosa Isla convertida en la prisión de los cubanos. Paraguay, un país del tercer mundo y esperaba llegar a la miseria, muertos por todos lados, el hambre acabando con 6 millones de personas, era lo que pensaba encontrar, sin embargo, tuve mi primera lección en encontrarme algo diferente a lo que me comentaban en Cuba a cada rato y me doy cuenta que si los paises en este mundo clasifica en países del primero y tercero, no sabría entonces definir en que lugar estaba Cuba, quizás porque para nuestra Isla, con el sistema político - social que impera no quedaba lugar.

Sinceramente deliraba y no lo creía, pero me quedaba un paso por dar; separarme de los cubanos que viajaron conmigo, los que sólo pensaban en incrementar sus dividendos a costa de sus viáticos para ver que sorpresas compraban para dar algo de alegría a sus familiares en Cuba, sin embargo, nunca imaginaron que la mayor sorpresa, fue mi desaparición del hotel. Contacté con dos amigos paraguayos conocidos en un evento en La Habana sobre Auditoría Gubernamental, los que me sacaron del hotel la noche del 30 de setiembre mientras mis compatriotas preparaban sus equipajes llenos de pacotillas listas para el consumo (y como se critica en Cuba la sociedad de consumo)… ese día, a las 12 de la noche, yo salía en busca de mi propia identidad…ahora voy a ser yo, -me decía-, basta de aplausos al dictador, basta de reuniones, marchas, desfiles, brigadas violentas, domingos de defensa, conferencias, etc. etc. etc… y es así como comencé a ver la vida de un modo diferente al que me enseñaron en Cuba.

Estas experiencias me hicieron creer en lo que ya venía pensando desde hacía algún tiempo atrás; la manipulación de nuestras mentes en hacernos creer en que la razón está allí. Hoy con 5 años de libertad, puedo pensar sin que nadie me diga como pensar, puedo hablar sin que nadie me diga que decir, caminar sin que me diga el camino que tomar y sobre todas las cosas poner mi capacidad en función de lo que o quiero y deseo en el futuro; para mi y mi familia.

Para terminar por esta vez, les cuento una anécdota que jamás podré olvidar y fue cuando tomé mi primer taxis en el Paraguay:

Yo: ¡Buen día!, ¿ para donde vas ?
Chofer: Voy a donde tu quieras ir, sos el cliente y trabajo para usted.

Sinceramente amigos, se siente la diferencia.